Ø
Diversidad Culturas en Jalisco: es uno de los treinta y un estados que conforman junto con Distrito
Federal, las treinta y dos entidades federativas de México.
Se encuentra
situado en la zona occidental del país. Colinda con el Estado de Nayarit hacia
el noroeste; Zacatecas y Aguascalientes hacia el norte; Guanajuato y San Luis
Potosí hacia el este y Colima y Michoacán hacia el sur. Hacia el poniente,
Jalisco tiene una importante franja costera en el océano Pacífico.
Jalisco es la
cuarta entidad federativa más poblada de México y uno de los Estados más
desarrollados en el país en cuanto a actividades económicas, comerciales y
culturales. En ciertas partes de la capital y de algunos municipios el nivel de
vida es comparable a países como España e Italia, pero al igual que en el resto
de México no es representativo de todos los municipios. Su capital es
Guadalajara, cuya zona metropolitana está compuesta por los municipios de
Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, El Salto, Ixtlahuacán de
los Membrillos y Juanacatlán, haciendo de ésta la segunda aglomeración urbana
más grande de México después de la capital. Es la tierra de los charros,
jaripeos, palenques,
mariachi,
tequila y muchas de las tradiciones que en el mundo se asocian con lo
auténticamente mexicano.
El clima en el
Estado de Jalisco va de cálido subhúmedo a semiseco templado, destacando el
semicálido subhúmedo con lluvias en verano.
Además se
encuentra la Base Aérea Militar No. Zapopan, Colegio del Aire, donde se entrena
a los futuros pilotos, controladores aéreos, etc. de la Fuerza Aérea Mexicana.
Ø
los huicholes: que en
español se conoce como huichol o lengua huichol), que pertenece a la familia de
lenguas uto-aztecas. El etnónimo huichol proviene de la adaptación al idioma
náhuatl del autónimo wixarika, debido a que en idioma huichol la a puede llegar
a oirse como o; r y l son alófonos y la pronunciación de x que era sibilante
fue interpretada como africada tz entre los siglos XVII y XVIII (época en que
pudo ocurrir el préstamo de la palabra), más la pérdida de la sílaba -ka, dio
como resultado huitzol en náhuatl y su castellanización huichol.
Los wixáricas
hablan una lengua del grupo corachol que está cercanamente emparentado con el
grupo nahua (aztecoide). Además han recibido influencias mesoamericanas, lo
cual se refleja en que el huichol tiene rasgos típicos del área lingüística
mesoamericana.
Se en cuntran: en La región wixárika se encuentra en el espinazo de la sierra
Madre Occidental o sierra Wixarika, en el estado de Jalisco. Dividida en cinco
grandes comunidades, cada una de las cuales es autónoma, tiene sus propias
autoridades civiles y religiosas. La autoridad civil es encabezada por un
gobernador llamado totohuani y se renueva anualmente. Los maraakates o maraakames
-cantadores o sacerdotes- tienen como misión conservar y mantener Vivas la
tradición.
Historia Los wixaritari (hablando también de los huicholes en forma plural)
llegaron a la región de la barranca de Bolaños después de que llegaran los tepe
canos o tepehuanos. Los antropólogos e historiadores no están de acuerdo de
cuando llegó esta etnia a la región, pero los mismos wixárika reconocen en sus
leyendas que, cuando llegaron a sus tierras actuales, ya había otra etnia que
las habitaba. La historia oral de los tepehuanos afirma que algunas poblaciones
actualmente habitadas por wixárika, como por ejemplo Santa Catarina, fueron
tepehuanas en el pasado.2 Además, no existen relatos en la historia oral ni de
los tepehuanos ni de los wixárika de alguna conquista o dominación de los
wixárika por parte de los tepehuanos.
La actividad
central en la religión tradicional de los wixaritari es la recolección y
consumo ritual del peyote (un cactus alucinógeno) en el lugar que ellos llaman
wirikuta, que se ubica en la región de Real de Catorce en el estado de San Luis
Potosí. El peyote no crece en la región de los wixaritari, pero es abundante en
San Luis Potosí, territorio que fue dominio central de los guachi chiles antes
de la llegada de los españoles. A los guachichiles se les reconocía como una
etnia fieramente defensiva de su territorio.3 Que los guachichiles hubieran
dejado pasar por su territorio a guerreros a cazar sin perturbarlos indica que
los reconocían como parte de su misma etnia. Esto lo confirma la historia oral
de los wixárika,4 así como la similitud entre el idioma de los wixárika que
tiene más similitud con la lengua de los guachichiles (ya extinta) que con la
de los caras, sus vecinos actuales.5
Documentos
históricos indican que para el siglo XVI, los wixárika ya habían llegado a la
región del norte de Jalisco. En los relatos de Alonso Ponce, que datan del año
1587, indica que en la provincia de Te peque, habitaba una etnia que solía
unirse con los guachi chiles para llevar a cabo incursiones a los asentamientos
y caravanas españolas.6 Los españoles que exploraron la región que llegó a ser
Jerez relatan que se encontraron con bandas de guachi chiles en la región que
habían desalojado a los zacatecas que habían vivido ahí.7 A través de esta
evidencia histórica es posible postular que los wixárika llegaron a la región
de la barranca de Bolaños aproximadamente al mismo tiempo que los españoles. La
llegada de los españoles a tierras de los guachi chiles en Zacatecas y San Luis
Potosí había traído epidemia entre las comunidades indígenas cuyos integrantes
no tenían resistencia a las enfermedades de Europa. Además, aquellos indígenas
que no morían de las epidemias sufrían a causa de las encomiendas y
concentraciones que llevaban a cabo los españoles para trabajar las minas
recién descubiertas. Estas experiencias también quedan documentadas en la
historia oral de los wixaritari.8
Llegaron los
wixárikas a la región de la barranca de Bolaños como refugiados y se asentaron
entre los pueblos de los tepehuanes. Es probable que se mezclaran los pueblos,
ya que es evidente que estas dos etnias compartían muchas tradiciones, rituales
(tal como el del uso de chimales, o palos de oración, y el uso de peyote en sus
ceremonias) y hasta solían unirse bajo un solo líder para defenderse de las
incursiones españolas y para montar rebeliones contra el gobierno colonial
español. Queda documentada una rebelión montada entre las dos etnias en El Teúl
en 15929 y otra en Nostic en 1702.
No hay comentarios:
Publicar un comentario